Para los fundadores que buscan financiación en etapas tempranas, es habitual enfrentarse a una pregunta clave: ¿qué tracción tiene tu producto? Es decir, ¿cómo está llegando tu solución a usuarios reales?
Pero ¿qué pasa si aún no tienes usuarios, ni ingresos, ni un producto completamente lanzado? Afortunadamente, el inversor pre-semilla no siempre exige tracción, pero necesita a cambio un plan claro sobre cómo conseguirla.
Proyecto vs. negocio
Muchos fundadores se centran en construir productos innovadores, pero eso no los convierte en negocios. Un proyecto se transforma en empresa cuando genera más ingresos de los que gasta: cuando se vuelve sostenible.
Por eso, más allá de la tracción actual, el inversor quiere ver que tienes una tesis clara para generar tracción en el futuro. Es decir, que comprendes cómo convertir tu proyecto en un negocio rentable.
La importancia de un buen plan de salida al mercado (GTM)
Tu plan go-to-market (GTM) debe ser más que una declaración optimista. No basta con decir que el producto “se venderá solo” o “se hará viral”. Necesitas mostrar una estrategia concreta para captar y retener usuarios.
Por ejemplo:
• “Como empresa B2B, construiremos un equipo comercial enfocado en empresas medianas de nuestro sector objetivo.”
• “Cerraremos alianzas estratégicas con grandes compañías para ampliar la distribución del producto.”
Estos ejemplos demuestran conocimiento del mercado, de los canales de adquisición y del cliente ideal. Un buen plan GTM deja claro que estás pensando como empresario, no solo como creador de producto.
Conclusión
Si aún no tienes tracción, no todo está perdido. Lo esencial es demostrar que sabes cómo vas a conseguirla. Un plan de salida al mercado bien pensado, específico y realista puede ser tan valioso como los primeros clientes o ingresos.
Recuerda: el inversor no solo valora lo que ya has logrado, sino tu capacidad para ejecutar un plan que convierta una idea en una empresa sostenible.
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